En la segunda planta, buhardilla del antiguo palacete, la noche de Menorca se pueden observar desde las grandes camas. Las amplias ventanas situadas en el tejado permiten contemplar la belleza del cielo estrellado o despertarse con los primeros rayos de sol de toda España. El control de las ventanas está totalmente automatizado mediante el uso de un mando a distancia. También cuenta con el resto de servicios y comodidades que las habitaciones del primer nivel.